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Pequeños mamíferos

Cómo montar la jaula del hámster sin que parezca una oficina

Viruta, rueda, escondite y comedero no se ponen de cualquier manera. Guía sencilla para montar un hogar en el que tu hámster pueda excavar, correr y dormir a gusto.

Cómo montar la jaula del hámster sin que parezca una oficina

Un hámster pasa casi toda su vida dentro de su jaula, así que montarla bien es la mejor forma de cuidarlo. Y no hace falta ser arquitecto: basta con pensar en lo que hace un hámster en libertad. Excava, recorre distancias, almacena comida y duerme muy escondido.

Primero, el espacio

Cuanto más grande, mejor. Elige una jaula o un terrario amplio, con mucha superficie de suelo, mejor que una jaula alta con varios pisos. Si es de barrotes, comprueba que la separación sea pequeña para que no pueda sacar la cabeza ni escaparse.

Colócala en un lugar tranquilo, lejos del sol directo, de radiadores y de corrientes de aire. Y piensa que es un animal nocturno: el dormitorio no suele ser buena idea si tienes el sueño ligero.

Lo que no puede faltar

  • Sustrato abundante y sin perfumes, con una capa generosa para que pueda hacer túneles.
  • Una rueda de superficie lisa y cerrada, del tamaño adecuado para que corra con la espalda recta.
  • Uno o varios escondites donde dormir a oscuras.
  • Bebedero o cuenco de agua limpia, siempre accesible.
  • Un comedero estable, que no pueda volcar.
  • Material para roer y algo de heno o papel sin tinta para hacerse el nido.

Ordenar el interior

Separa las zonas: el comedero lejos de donde suele hacer sus necesidades, y el escondite en un rincón tranquilo. Añade túneles, puentes de madera o raíces para que explorar tenga gracia.

Una idea muy agradecida es un pequeño recipiente con arena específica para roedores: a muchos hámsters les gusta revolcarse en ella y, de paso, mantienen el pelo limpio.

Limpieza sin desmontarle la vida

Retira a diario los restos de comida fresca y limpia las zonas sucias. En la limpieza a fondo, evita cambiar todo el sustrato de golpe: deja una parte limpia del material de antes para que reconozca su olor y no se estrese.

Y si su despensa escondida está llena de semillas, no te alarmes: es lo que hacen los hámsters. Solo retira lo que se pueda estropear.

Si ves que deja de comer, está muy quieto o tiene el pelo sucio, acude a tu veterinario: los animales pequeños disimulan mucho cuando algo no va bien.

En Petuki tienes jaulas, ruedas, casitas y accesorios para que tu hámster tenga un hogar a su medida.