Teckel: todo lo que hay que saber para cuidar esa espalda tan larga
El salchicha es valiente, cabezota y muy de su gente. Y tiene una espalda larga que hay que mimar. Pequeños cambios en casa que le ahorran muchos disgustos.

El teckel, salchicha para los amigos, nació para meterse en madrigueras. Por eso tiene las patas cortas, el cuerpo largo y un carácter que no se arruga ante nada. Esa forma tan suya tiene un punto débil: la columna.
Por qué hay que cuidar su espalda
Los teckels tienen más riesgo que otras razas de sufrir problemas en los discos de la columna, como la hernia discal. No se puede evitar del todo, pero sí reducir lo que la castiga.
- Que no salte del sofá ni de la cama. Una rampa o unos escalones le ahorran muchos golpes.
- Evita que suba y baje escaleras sin parar. Si vives en un piso sin ascensor, cógelo en brazos.
- Cógelo bien: una mano bajo el pecho y otra bajo el culete, con la espalda recta. Nunca de las patas delanteras como a un bebé.
- Mantenlo en su peso. Cada kilo de más es carga para la columna.
Arnés mejor que collar
Si tira, con un arnés el esfuerzo se reparte por el pecho y no por el cuello. Busca uno de su talla que no le roce las axilas, que en un cuerpo tan largo es donde suelen fallar.
Paseos y cabeza
Es pequeño pero no es un perro de sofá. Necesita salir, oler y explorar, y un teckel aburrido suele acabar ladrando o escarbando. Los juegos de buscar premios encajan con su olfato de cazador.
Cuándo ir corriendo al veterinario
Si de repente no quiere moverse, se queja al cogerlo, arquea la espalda, camina raro o arrastra las patas traseras, llama al veterinario ese mismo día. En los problemas de columna, el tiempo cuenta.