Caniche: pelo que no para de crecer y una cabeza que no para de pensar
Se ha puesto de moda y no es casualidad: es listísimo, cariñoso y apenas suelta pelo. Pero ese pelo hay que cuidarlo. Lo que necesita un caniche para estar a gusto.

El caniche viene en cuatro tamaños: toy, enano, mediano y grande. En casa lo que más se ve son el toy y el enano, que caben en el sofá y en el bolso. Da igual el tamaño: el carácter y los cuidados son muy parecidos.
El pelo, lo primero
El caniche casi no suelta pelo, y por eso gusta tanto a quien no quiere el sofá lleno. A cambio, su pelo crece sin parar y se enreda con facilidad, sobre todo detrás de las orejas, en las axilas y en el pecho.
- Cepíllalo varias veces por semana hasta la piel, no solo por encima. Un cepillo de púas y un peine de metal son buenos aliados.
- Cuenta con pasar por la peluquería cada pocas semanas. El ritmo depende de lo largo que se lo dejes.
- Si se forman nudos, no los cortes a ciegas con tijera: es fácil hacerle una herida.
Orejas y ojos
Tiene las orejas caídas y con pelo por dentro, así que se ventilan poco. Revísalas cada semana. Si huelen mal, están rojas o se rasca mucho, al veterinario. En los de color claro es habitual que se manche la zona bajo los ojos. Límpiala con suavidad con una gasa húmeda.
Dientes
En los caniches pequeños el sarro aparece pronto. Acostúmbralo desde cachorro a que le toques la boca y le cepilles los dientes. Los mordedores ayudan, pero no sustituyen al cepillado.
Una cabeza que necesita trabajo
Es de las razas más inteligentes, y un caniche aburrido se inventa sus propias tareas, normalmente con tus cosas. Los juguetes de olfato, los dispensadores de premios y aprender trucos le cansan tanto como un paseo largo.
Si notas algo raro en su piel, sus ojos o su forma de moverse, consulta con tu veterinario. Esto son consejos generales para el día a día.