Cobayas frioleras: prepara su rincón para el otoño
Las cobayas no llevan bien ni el frío ni los cambios bruscos de temperatura. Pequeños ajustes en su recinto para que pasen el otoño calentitas, secas y felices.

Las cobayas son pura ternura con patas cortas: charlan con silbidos, se emocionan cuando oyen la bolsa del heno y se esconden en cuanto algo les inquieta. Lo que no llevan bien son los extremos: ni el calor intenso ni el frío ni las corrientes de aire.
Si vive fuera, piénsalo dos veces
Si tus cobayas han pasado el verano en una terraza o un balcón, con la llegada del frío es buen momento para plantearte traerlas dentro de casa. Las noches de otoño pueden ser frescas y húmedas, y lo pasan mal con la humedad y los cambios de temperatura.
Si no es posible, el recinto debe estar protegido del viento, la lluvia y la humedad, elevado del suelo y con zonas de refugio bien aisladas. Ante cualquier duda, pregunta a tu veterinario.
Dentro de casa, el sitio justo
- Lejos de ventanas con corrientes y de puertas que dan a la calle.
- No pegado a radiadores ni estufas: el exceso de calor también les perjudica.
- En una estancia donde haya vida, porque son sociables, pero sin ruidos fuertes.
- Elevado del suelo si este es muy frío, por ejemplo con una base o mesa estable.
Cama seca y escondites calentitos
La clave en otoño es que el lecho esté siempre seco. La humedad es más dañina que el frío en sí. Usa un sustrato absorbente, añade una buena capa de heno y cambia a menudo las zonas mojadas.
- Casitas o túneles donde puedan refugiarse, uno por cobaya para evitar peleas.
- Camas mullidas de tela pensadas para pequeños mamíferos, que se lavan con facilidad.
- Heno abundante: les sirve de comida y de manta.
- Limpieza frecuente para evitar humedad y malos olores.
Su compañía y su salud
Las cobayas son animales muy sociales y se sienten más seguras en compañía de otras cobayas. Acurrucadas también se dan calor.
Su alimentación debe basarse en heno de calidad, pienso específico para cobayas y verdura fresca adecuada. Como no fabrican vitamina C por sí mismas, la necesitan en la dieta: tu veterinario te indicará cómo asegurarla.
Si ves que una cobaya está apática, con el pelo erizado, estornuda, tiene secreciones o deja de comer, acude cuanto antes al veterinario.
En Petuki tienes casitas, camas de tela, túneles y accesorios para que tus cobayas pasen el otoño en su rincón más acogedor.