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Gatos

Tu gato ha descubierto el radiador: cómo ponérselo calentito en otoño

Cuando refresca, los gatos buscan el rincón más cálido de la casa (que suele ser tu portátil). Ideas para que tenga su propio refugio caliente y seguro.

Tu gato ha descubierto el radiador: cómo ponérselo calentito en otoño

Si hay un experto en encontrar el punto más calentito de la casa, ese es tu gato. Con la llegada del frío, aparece encima del radiador, dentro del armario, sobre el teclado del ordenador o pegado a ti en el sofá. Los gatos adoran el calor, y es fácil ponérselo cómodo.

Una cama de temporada

En otoño e invierno, muchas camas abiertas se quedan cortas. Los gatos suelen preferir refugios que les envuelvan.

  • Camas tipo cueva o iglú, donde se sienten protegidos y conservan su calor.
  • Camas con bordes altos para hacerse una rosquilla.
  • Mantas suaves que puedan amasar y que se laven con facilidad.
  • Camas para colgar del radiador, pensadas específicamente para eso y bien sujetas.

La ubicación lo es todo

Coloca su cama en un lugar sin corrientes, algo elevado del suelo si este es frío y, si es posible, donde le llegue algo de sol durante el día. Los gatos siguen el sol por la casa a lo largo de la jornada; una cama junto a la ventana puede convertirse en su sitio favorito.

Varias camas repartidas por la casa le dan opciones para elegir según la hora y la temperatura.

Seguridad con las fuentes de calor

A los gatos les encantan las estufas y las chimeneas, pero conviene tomar precauciones.

  • Pon una protección delante de chimeneas y estufas.
  • Evita que duerma pegado a radiadores muy calientes o a estufas eléctricas.
  • Usa solo accesorios térmicos pensados para mascotas y sigue las indicaciones del fabricante.
  • Antes de arrancar el coche en invierno, si hay gatos en la zona, da unos golpes al capó: a algunos les gusta refugiarse en el motor.

Gatos mayores y gatos sin pelo

Los gatos mayores, los muy delgados y las razas con poco pelo suelen ser más sensibles al frío. Ofréceles camas especialmente mullidas, bien situadas y fáciles de alcanzar, sin tener que saltar mucho.

Si notas que a tu gato mayor le cuesta más moverse o saltar con la llegada del frío, coméntaselo a tu veterinario en la próxima visita.

Y no te preocupes si duerme muchas horas: es lo que hacen los gatos, en otoño y siempre.

En Petuki tienes camas tipo cueva, cojines y camas de radiador para que tu gato pase el otoño en modo bollo calentito.