PerrosRevisado en noviembre de 2026
Procesionaria y espigas: los dos peligros del campo que hay que conocer
Una oruga en primavera y una espiga seca en verano pueden acabar en urgencias. Cómo reconocerlas y qué hacer.
La procesionaria del pino
Son orugas que bajan de los pinos en fila, sobre todo al final del invierno y en primavera. Sus pelos urticantes son muy peligrosos para los perros, que las huelen o las lamen.
- Señales: babeo repentino, hinchazón de la lengua o la boca, rascarse la cara, vómitos.
- Qué hacer: no frotes la zona. Lava la boca con agua abundante, sin frotar, y ve a urgencias veterinarias enseguida.
- Para evitarlo: en esa época, correa en zonas de pinos y fíjate en los bolsones blancos en las ramas.
Las espigas
En verano, las espigas secas de algunas hierbas se clavan en las orejas, la nariz, los ojos o entre los dedos, y pueden ir avanzando hacia dentro.
- Señales: sacude la cabeza o la ladea, estornuda sin parar, se lame mucho una pata o cojea.
- Revisa orejas, patas y pelo después de cada paseo por el campo, sobre todo en perros de pelo largo.
- Si sospechas que tiene una dentro, no intentes sacarla tú: ve al veterinario.