Petardos, bruja y castañas: cómo ayudar a tu perro si tiene miedo a los ruidos
Con Halloween y la Castanyada llegan disfraces, timbres y algún petardo. Consejos prácticos para que tu perro pase estos días con el menor susto posible.

Finales de octubre es una época divertida para nosotros: castañas, boniatos, disfraces y niños llamando al timbre. Para muchos perros, en cambio, puede ser una semana estresante. Los petardos, los ruidos inesperados y las caras disfrazadas les desconciertan, y algunos lo pasan realmente mal.
Cómo saber si tu perro tiene miedo
No todos los perros lo expresan igual. Fíjate en estas señales:
- Tiembla, jadea o babea sin haber hecho ejercicio.
- Se esconde, busca rincones o intenta meterse debajo de los muebles.
- Lleva la cola entre las patas y las orejas hacia atrás.
- Te sigue a todas partes y no se separa de ti.
- Intenta escapar o se pone a ladrar sin parar.
Prepara un refugio
Antes de que empiecen los ruidos, prepara un rincón tranquilo en la parte más silenciosa de la casa. Su cama, una manta para taparse, agua y algún juguete conocido. Algunos perros se sienten muy seguros dentro de su transportín o de una cama tipo cueva, con una manta por encima.
Deja que se esconda si lo necesita y no lo saques de su refugio a la fuerza.
En los días de más ruido
- Paseo largo antes de que oscurezca, para que esté cansado y haya hecho sus necesidades.
- Siempre con correa y con la chapa identificativa al día: un perro asustado puede escaparse.
- Ventanas cerradas y persianas bajadas para amortiguar los ruidos y los destellos.
- Algo de música o la tele de fondo para enmascarar los sonidos de fuera.
- Si esperas visitas o niños pidiendo caramelos, mantén al perro en otra habitación para que no se escape por la puerta.
Tu actitud también cuenta
Quédate cerca, mantén la calma y actúa con normalidad. Si busca tu contacto, puedes acompañarle con tranquilidad; lo que no ayuda es reñirle o obligarle a enfrentarse al ruido. Tampoco le pongas disfraces si ves que le incomodan.
Y ojo con las golosinas de estas fiestas: el chocolate y muchos dulces son peligrosos para los perros, así que guárdalos fuera de su alcance.
Si tu perro tiene un miedo intenso a los ruidos, habla con tu veterinario con antelación. Te podrá orientar sobre cómo ayudarle y, si lo considera necesario, recomendarte trabajar con un educador canino.
En Petuki tienes camas tipo cueva, mantas y transportines para que tu perro tenga su refugio preparado para los días más ruidosos.