Puente a la vista: viajar con tu perro sin que el transportín sea el enemigo
Si en el puente os vais de escapada, el transportín puede ser su refugio o su pesadilla. Cómo acostumbrar a tu perro y qué llevar para que el viaje vaya sobre ruedas.

Llega un puente y apetece escaparse. Si tu perro viene contigo, el viaje empieza mucho antes de arrancar el coche: empieza en casa, el día que le presentas el transportín y decides si será su sitio favorito o el objeto que le hace esconderse debajo de la cama.
Acostúmbralo con tiempo
El peor plan es sacar el transportín del trastero el mismo día del viaje. Lo ideal es dejarlo en casa, abierto, unos días o semanas antes, como un mueble más.
- Pon dentro una manta o una cama que huela a casa.
- Esconde premios en su interior para que entre por su cuenta.
- Dale de comer cerca de la puerta y, después, dentro.
- Cuando entre tranquilo, cierra la puerta unos segundos y ve alargando el tiempo.
- Haz pequeños trayectos en coche que terminen en algo agradable, no solo en el veterinario.
El transportín adecuado
Tu perro debe poder ponerse de pie, darse la vuelta y tumbarse cómodamente dentro. Tiene que ser resistente, bien ventilado y con un cierre seguro. Si viajáis en coche, colócalo bien sujeto, por ejemplo en el suelo detrás de los asientos delanteros o fijado con el cinturón, para que no se desplace con un frenazo.
Si tu perro es grande y no usa transportín, utiliza otro sistema de retención homologado para perros, como un arnés de seguridad o una rejilla separadora. Nunca debe ir suelto.
La maleta de tu perro
- Su comida habitual y algún premio.
- Agua y un bebedero portátil.
- Correa, collar o arnés con la chapa identificativa al día.
- Bolsas para recoger, toallitas y una toalla vieja.
- Su manta o cama, para que tenga algo conocido en el destino.
- Su cartilla o pasaporte y la información de un veterinario cerca de donde vais.
Durante el viaje
Parad cada pocas horas para que estire las patas, beba y haga sus necesidades, siempre con correa en las áreas de servicio. Evita darle una comida copiosa justo antes de salir y no lo dejes nunca solo dentro del coche: incluso en otoño, el interior puede calentarse mucho y muy rápido.
Si tu perro se marea o lo pasa muy mal en los viajes, consúltalo con tu veterinario antes de la escapada.
En Petuki tienes transportines, mantas y bebederos de viaje para que vuestra escapada empiece con buen pie.